Transformación Low-Cost de Nuestro Estudio

En cuestión de tres días y con un presupuesto más que ajustado (más adelante os lo desglosamos todo al detalle), hemos dado un lavado de cara a nuestro estudio de trabajo.

Aprovechando unos días de vacaciones y el calor del verano que facilita el secado de la pintura, nos hemos puesto manos a la obra, para cambiar totalmente el look a una de nuestras zonas de trabajo: concretamente la zona de almacenaje y estanterías.

En un principio, unimos varios muebles que nos encajaban todos en una misma pared. Aunque el color no era demasiado atractivo, además de no coincidir en el tono, que decir de los tiradores, pero para nosotros lo más importante era, aprovechar al máximo nuestros recursos. Sabíamos que tarde o temprano, le daríamos nuestro toque personal y ese momento ¡estaba a punto de comenzar!

Para que os hagáis una idea, esta era nuestra zona de almacenaje, antes del proceso de la transformación:

El proyecto empezó, como siempre, con una buena planificación. La idea era hacer el cambio en el menor tiempo posible, con un presupuesto ajustado y si fuera posible fácil de ejecutar.

Primero, nos inspiramos con imágenes que nos gustaban y creamos este moodboard con tonos blancos y dorados. Así es como queríamos que se viera nuestra oficina; limpia, ordenada y con un toque chic, incorporando el dorado en pequeña dosis.

La idea era pintar todo el mobiliario con color uniforme, así como unificar todos los diferentes tiradores, dándoles una capa de spray dorado. En nuestra primera visita a Leroy Merlin compramos los siguientes productos;

1.   Esmalte blanco mate, de la marca Lexens. Este bote de 2,5 litros que cubre 30m2 nos fue más que suficiente para todo el proyecto. El precio del bote fueron 19,95 €.
2.  Spray dorado con efecto metalizado, que en un principio iba a ser para teñir el espejo y los tiradores, pero que finalmente nos ha cundido para pintar bastantes más cosas.
3.  Recambios de rodillos pequeños de espuma. Un juego de dos unidades nos costó 4,99 €

Todo el material extra como el papel protector, los plásticos, la cubeta de pintura, las brochas y los rodillos ya los teníamos de otras obras. Así que nuestro presupuesto total fue de:

Esmalte blanco mate       19,95 €
Recambios de rodillos     4,99 €
Spray Oro metalizado      5,25 €

Total:                                             30,19 €

Para teñir los tiradores lo más rápido posible y sin ensuciar demasiado, optamos por colocarlos todos en una caja de cartón de frutas. Aprovechamos también para colocar después un montón de chinchetas de nuestros moodboards.

Pusimos un espejo redondo, que nos encajaba muy bien en el hueco entre los dos muebles altos y fue algo que inmediatamente nos aporta un extra de luz natural.

No podíamos esperar más, así que comenzamos con las primeras capas de pintura blanca en nuestros muebles y como podéis ver en la imagen, el cambio fue inmediato:

Nuestro espejo verde oscuro, pasó también por chapa y pintura, dejando un resultado más que espectacular en cuestión de unos segundos.

Y ya que estábamos con el espay desenfundado, le dimos una nueva vida a varios objetos más; Comenzando por una vieja caja de galletas, el marco del interruptor, el portalápices de Ikea, incluso las chinchetas de nuestros moodboards. Estos pequeños detalles, hicieron que varios objetos, que anteriormente no guardaban conexión entre si, pasaran a formar parte del conjunto.

Nuestro proyecto, concluyó al cabo de únicamente tres días, de los cuales disfrutamos mucho de todo el proceso de la transformación y estamos más que satisfechos con el resultado final. Conseguimos en un tiempo récord uno resultado bastante sorprendente, cumpliendo además con todo los requisitos que nos propusimos.

 

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